Estación claridad: vengo llegando

Por Arturo González, Público, 15-septiembre-2014

Es posible que Podemos sea un disparate. Pero es nuestro disparate, nuestro ‘hijo de puta’. Frente a tanta adulteración democrática, frente a tanta corrupción institucionalizada, frente a tanta promesa incumplida, Podemos supone la posibilidad de variar el largo viaje de la convivencia. Difícil empeño, pero nueva sal de la vida pública. Hoy comienza su andadura para comprobar si el pueblo es soberano, como afirma Iker Casillas cuando el Bernabeu le pita. Miles de peones están instalados en los círculos para impedir que los mandos se enroquen o se excedan en jaques temerarios. Probablemente no salga nada y todo quede en un final perdedor de partida. Pero aquí habrá estado el más honesto intento de regeneración política.

Resulta evidente y constatable que ningún partido político cumple sus promesas, y sin que reciban sanción. ¿Por qué va a tener Podemos que cumplirlas y ni siquiera hacerlas? No…

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