apalabrado

Dudu, Li Tiezi y Zhang An. Discutiendo el infierno con Dante. 2006.

Contemplar el paisaje cotidiano, mientras la vida arrastra sus pies por la realidad, es hoy un ejercicio tintado de masoquismo. Y, dado que el sadismo no suele andar muy lejos, el presente tiene toda la traza sadomasoquista que intuimos con miedo y desazón. Es lo que conlleva una educación milenaria edificada sobre un valle de lágrimas, con el pecado original de serie y la crucifixión como el mejor destino posible.

Resignación. El destino está escrito con infalible letra y certeza inmutable. La salvación está en el cielo y no es necesario un poético viaje para conocer el infierno de Dante, basta observar la vida. Tal vez la última voz percibida por un feto antes del parto, enfilando su entrada al mundo, sea “Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate” (¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!). Shakespeare también lo…

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