El Campañista

El otro día unas declaraciones de Celia Villalobos me hicieron reflexionar. No, no fueron aquellas famosas en las que llamó payaso al diputado de Compromís-Equo Joan Baldoví, tras utilizar un pan durante su discurso para mostrar así el maltrato que sufre la Comunidad Valencia cuando cada año se presentan los Presupuestos Generales del Estado.

Tampoco fueron aquellas en las que llamaba a gritos a su chófer y se quejaba en voz alta de que siempre le tocaba en suerte el más lento. Ni tampoco me voy a retrotraer a sus tiempos de ministra cuando aconsejó sobre cómo hacer el puchero a las “marujas” (palabras textuales suyas) de España.

El pasado domingo, Celia Villalobos visitaba el programa de Risto Mejide Viajando con Chester y volvía una vez más a reflexionar sobre la disciplina de voto. Sí, esa que alguna vez ella misma se ha saltado por temas como el matrimonio homosexual o el…

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