Icástico

Lo han vuelto a hacer. Mear fuera del tiesto.
Los obispos compiten entre sí en protagonismo mediático, de lo contrario no entiendo esta metástasis de lengua que parece afectar al colectivo de la saya. La estupidez tiene mejor zancada que la discreción y por eso llega antes a los titulares. No les vale a los prelados zambullirse en braguetas de inocentes criaturas (a las que hacen culpables) y entran a saco, también, en asuntos de política y sociedad contaminando todo con la desagradable halitosis de sus declaraciones.

El obispo de Córdoba, un tal Demetrio, debería apodarse “Demetrio y medio” si nos atenemos al tamaño de su boca. El tamaño no lo es todo, cuanto más grande, más inútil, con frecuencia. A Demetrio se le fue la mano y La Neurona (no creo que tenga muchas más) en su carta semanal. “Todo hijo tiene derecho a nacer de ese abrazo amoroso…

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