El Periscopio

niño.gaza

La foto la encontró mi amigo Gonzalo Semprún, y la veo a diario encabezando su twitter.  El niño que, viviendo entre violencia y los escombros que provoca, rescata el marco hueco de un televisor para sonreír a la cámara.

Podría pensarse que es un inconsciente, el chistoso del barrio, o un empecinado ser que apuesta por la felicidad. La variable fundamental es que él no puede resolver el conflicto del que es víctima. Su actitud desafía la barbarie, y la denuncia.

Ya sabemos que tendrá momentos de tristeza o miedo cuando se apague el botón inservible del receptor roto, pero éste es cierto. El niño feliz, el niño valiente; la esperanza.

Múltiples focos nos llevan a la actualidad en este comienzo de año, pero he querido iniciarlo con este crío que aprovecha los escasos resquicios que le deja la vida para plantarle cara y luchar por ella. Con una rotundidad…

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