Lucas Leon Simon

yate

En un país nada imaginario, en un solo día, cualquiera,  de una semana,  cualquiera, pueden ocurrir –juntas- todas estas cosas.

Por la mañana, un ex presidente autonómico declara ante la máxima Magistratura del país, con toda impunidad, que su multimillonaria fortuna se debe a la herencia de su padre, tan imaginaria como nunca declarada.

Casi a la misma hora, otro ex presidente autonómico, tras casi nueve años de lenta instrucción, reconoce que ha podido cometer delitos en el empleo de fondos públicos para enriquecer a un miembro de una casa real, tras acordarlo mientras jugaban una partida de pádel.

Una emblemática alcaldesa de una ciudad, foco sempiterno de corrupciones, expolios y robos de lo “publico”, es declarada miembro suplente de una inútil cámara parlamentaria, refugio de dinosaurios y cocodrilos de la actividad política, para eludir la muy probable comparecencia ante un tribunal juzgador de sus millonarias tropelías.

Por la tarde…

Ver la entrada original 302 palabras más

Anuncios