apalabrado

obispoDemetrio

Nadie niega al obispo Demetrio, ni a los de su calaña, su derecho a la libre expresión, faltaría más. Como nadie les niega el libre ejercicio de otros como el derecho al trabajo —para el resto, un deber— o el derecho a tener una vida sexualmente sana acorde con su mamífera condición. Del derecho al trabajo hace el clero dejación voluntaria, envidia de los mortales a cuya costa se mantiene, del sexo hace uso contra natura o celibato y, claro, en algunos casos aflora en forma de “sobrinos” o como aberración pederasta porque natura tira más que dios.

El derecho a la libre expresión lo utilizan cuando, donde y como quieren, incluso para instar a la rebelión y al desacato si se aprueban democráticamente leyes que van mal para su negocio. Pero no es la libertad de expresión lo que se cuestiona, de hecho, se expresan libremente como ciudadanos que…

Ver la entrada original 624 palabras más

Anuncios